En el teatro del mundo

Ayer estuve con mi hijo mayor viendo una obra de teatro. La representaba una compañía aficionada compuesta por estudiantes alemanes y refugiados, así que las actuaciones no eran de una gran perfección, pero eso no era lo importante. La obra en cuestión se llama “Teufelskreis oder Kreistangente”, es decir: Círculo vicioso o tangente (como punto de salida del círculo). Trata de unas personas con distintos problemas que se reúnen en un grupo de autoayuda, y se puede ver si entre una sesión y la siguiente han conseguido hacer algo para mejorar su situación. De las tres personas sobre las que se nos informa con más detalle en las escenas iniciales, una es un refugiado afgano. Es la figura por la que nosotros habíamos decidido ver la obra.

Primero se le ve feliz, rodeado de su familia, y se escucha música alegre. Poco después se escuchan disparos, entonces la familia y los amigos se despiden de él y le desean buen viaje. A continuación se le ve en Alemania, solo, porque no es aceptado, desilusionado, preocupado por los que ha dejado atrás, desesperándose cada vez más hasta que alguien le ofrece una botella. La siguiente escena es una reunión del grupo de autoayuda, pero él no está allí. Un compañero pregunta por su paradero y alguien responde: lo han deportado a Afganistán.

Afortunadamente, el chico que hace de afgano no se encuentra en la situación de su personaje. Quizás ha dejado a parte de su familia atrás, claro, pero no está solo, ni ahoga sus penas en alcohol, sino que se ha integrado en la ciudad de Würzburg y participa en un grupo de teatro. Él no es uno de los que van a coger un cuchillo o un hacha para matar gente al azar.

En el grupo de autoayuda conocemos también brevemente a una mujer siria – que tampoco nos habla de sus traumas de la guerra, sino de un conflicto matrimonial. La autora y directora de la obra no ha querido mojarse demasiado. Aún así, la obra no es mala y además es gratis, salvo las donaciones que se quieran hacer. Todavía habrá dos representaciones más, dentro de las medidas de higiene actuales.

Y un último comentario sobre afganos: mi ahijado me ha sorprendido hoy con la noticia de que su siguiente hermano, Feros, de 19 años, ha dejado a la familia y está en Irán desde hace unos días, con la idea de encontrar una manera de llegar a Alemania. Probablemente es uno de los desesperados que ha visto las imágenes de la frontera Bielorrusia-Polonia y ha decidido que mejor intentarlo y morir de frío allí, que seguir encerrado inactivo toda la vida. Ya os contaré.

Sobre el tema “Frontera” os dejo aquí un dibujo al caboncillo de un joven artista local muy prometedor. No es amor de madre, es lo que le han dicho los profesores de arte de Hamburgo y Mainz con los que se ha entrevistado en las últimas semanas. Ya os contaré también a dónde se va a estudiar, para que veáis la diferencia entre la vida de un chaval y la del otro, por haber nacido aquí o allí.

«Grenze» ©Felix Stadler 2021 – prueba de acceso a la universidad de Hamburgo

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s