El juego de la vida

Imagina que es 2003 y que juegas al “Juego de la vida”.
Hay una mujer a punto de dar a luz a su primer hijo en una pequeña población y puedes elegir en qué lugar se encuentran:
a) Etiopía b) Afganistán c) Siria d) Unión Europea

Pero ten en cuenta que si eliges a) Etiopía, ya has perdido el juego, porque la mujer no recibe ningún tipo de atención médica ni existen las condiciones higiénicas adecuadas. Por culpa de la ablación que sufrió en su infancia y el consecuente cosido de sus labios vaginales, que ahora hay que rajar para permitir el parto y luego volver a coser, la mujer sufre una infección y muere. Su bebé quedará desatendido, padecerá desnutrición y morirá también en algún momento.
Las demás jugadoras pasan a la siguiente ronda.

Ahora es 2009, la mujer ha tenido un segundo hijo y está pensando en un tercero, pero un buen día se descubre un bulto en el pecho.
Si elegiste b) Afganistán, la mujer no tendrá la posibilidad de acudir a una consulta médica, nadie le hará una mamografía, ni una biopsia, ni será operada ni recibirá quimioterapia. Y mientras las células cancerígenas se distribuyen por su cuerpo creando las metástasis que acabarán con su vida, su esposo volará por los aires en un atentado y ella y los dos niños tendrán que mendigar y no conseguirán pasar a la siguiente ronda.

Llegamos a 2021, los hijos de la mujer son ahora suficientemente mayores como para trabajar o empuñar un arma, por eso, si elegiste c) Siria, hará tiempo que habrán muerto, o en la guerra como su padre o en el intento de alcanzar Europa, y ella, que hasta 2011 dispuso de un sistema sanitario avanzado, malvive ahora en un campamento de refugiados en El Líbano, así que no se dará cuenta de que otra vez tiene un problema en el pecho y morirá de frío o de hambre incluso antes de que el tumor se desarrolle.

Ya sé, ya sé, os había prometido un artículo agradable para este mes y acabo de matar tres mujeres con solo apretar unas teclas, pero es que tenéis que entenderlo: estáis de enhorabuena, porque la mujer de la Unión Europea que supera todas las etapas y, gracias a un buen sistema sanitario y dos mastectomías, puede seguir viva y disfrutar de la compañía de su esposo y sus dos hijos, soy yo: vuestra Karen, la que os da la lata todos los meses; la única que queda para prestar su voz a las que, por una cuestión de divisiones territoriales, no llegaron a esta ronda del “Juego de la vida”.

Y para acabar os dejo el enlace al artículo del periódico Main Post del 20.12.2020, donde el italiano Antonino Pecoraro os cuenta (en alemán) sus dificultades tras el diagnóstico de cáncer de mama que recibió hace seis años. Porque los hombres también pueden sufrir este tipo de cáncer. Pecoraro, a quien conozco personalmente de diversos eventos interculturales, ha sido varias veces presidente del Consejo de Extranjeros de la ciudad de Würzburg, y este mes es candidato de nuevo, así que podéis votarle, al igual que a los candidatos hispanohablantes Carina y Fernando 😉
https://www.mainpost.de/regional/wuerzburg/brustkrebs-als-mann-der-wuerzburger-stadtrat-pecoraro-spricht-ueber-den-schock-der-diagnose-art-10543208

Cuidaos mucho y, a pesar de la pandemia, aprovechad las revisiones médicas que ofrece vuestro país. Cuidad también a todos los que amáis, recordándoles los beneficios del control preventivo.
Y como el mes es joven, quizás aún os escriba un hermoso cuento persa para celebrar el Año Nuevo…