Otro mundo

Inundaciones en Centroeuropa, incendios en el Mediterráneo, incendios en Canadá… Un verano poco común. Y no voy a mencionar Afganistán.

¿A alguien le extraña que me invente mi propio mundo imaginario y me vaya de vacaciones allí?

Sí, estoy escribiendo una novela. Sin afganos ni sirios. A ver qué pasa.

Os deseo un feliz verano, en la medida de lo posible.

Desde mi atalaya

Mi amigo Rafael, colega bloguero y gran profesor de idiomas, ha publicado otra vez una entrada sobre uno de mis cuentos: texto y vídeo en su web. ¡Que os divertáis!

https://idiomasralfer.wordpress.com/2021/06/27/desde-mi-atalaya-un-cuento-de-karen-m-paramio-con-video/

Siete Picos (izq.) y La Mujer Muerta (centro), pero cuando Farid pasó por aquí, el embalse aún no existía 😀

Sonrisas y lágrimas

Comenzamos al revés, por las lágrimas, dando el pésame a los familiares de las víctimas del ataque de ayer por la tarde en Würzburg y deseando que los heridos se recuperen lo antes posible. Un refugiado somalí, que estaba en unos céntricos grandes almacenes, gritó de pronto «Alahu akbar» y comenzó a acuchillar gente.

El somalí residía actualmente en un centro para indigentes (o ‘sin techo’) y desde hacía algunas semanas daba muestras de perturbación mental. Sin hogar, sin trabajo, sin futuro, sin nada que perder. Y a los ciudadanos de Würzburg les hace recordar el ataque con hacha de hace exactamente 5 años. (Sí, mi amigo es afgano, ¿y qué?)

Precisamente mi ahijado afgano me escribió anoche: otra vez dirán por ahí que los extranjeros tenemos la culpa de todos los males. Tuve que corregirle: sólo los musulmanes y los de color.

Menos mal que aún quedan esperanzas de poder crear un mundo mejor y podemos recuperar la sonrisa. Por ejemplo, hoy he recibido un regalo fantástico de parte de María Antonia, que trabaja para la diputación de León, España, concretamente en el estupendo proyecto del Bibliobús, una biblioteca sobre ruedas, que pronto cumplirá 50 años. En agradecimiento por el libro que he donado a su bibliobús, me ha enviado una maravillosa colección de marcapáginas diseñados por los jóvenes lectores de León. ¡Mil gracias y mil abrazos!

El libro lo envié como ‘carta grande’ por 3,70€, porque mandarlo como paquete me cuesta casi el triple. El contenido son obviamente documentos, los he escrito yo misma y era un regalo, no una venta, así que, con el mismo truco y por el mismo precio vamos a ver si le llega un libro a una admiradora que se animó a escribirme desde los EE.UU. – ya que por mandarlo como paquete allí querían cobrarme la friolera de 65€!!! Así que, si tenéis contactos arriba, rezad para que Gwynne reciba su ‘carta’ sin que la intercepten en la aduana.